Escuché el sonido del río
desde lo más profundo de mi garganta.
Dicen que entre el agua y los ojos
todos los espejos cambian su composición.
Pero yo vi el reflejo de la luna
sobre el Tambopata
y tú no estabas.
Vi el reflejo de la luna
y p o c o a p o c o
se desangraron mis huesos.
Las aves podrán descansar su tristeza
al verme desaparecer entre la corriente
sin
chaleco
salva-vidas.
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