pero me falta aire para ver.
Hoy los amaneceres empiezan más tarde,
qué extrañas son las plantas que crecen cerca al mar.
Hay una ligera vibración en la música
que me provoca descender por un barranco sin final visible.
El sueño.
No más letras, no más números, no más oraciones:
hoy podría hablar sobre mi muerte,
pero los venados mueren más rápido que todo esto.
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