Se puede beber coca-cola de tus senos.
Se puede matar.
Mi favor hacia ti es el crepúsculo
y entonces todas las mañanas
sacamos a pasear a nuestros cerebros
para que tu olor no se distribuya entre la burguesía limeña.
Pero te amaría igual
aunque sea absurdo escribir
y ahora descubra limonada goteando de tu vagina.
Parpadea
antes de que cambiemos de dimensión.
Escucha.
Tu calzón me ama.
miércoles, 8 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)