miércoles, 8 de octubre de 2008

Limonada

Se puede beber coca-cola de tus senos.

Se puede matar.

Mi favor hacia ti es el crepúsculo

y entonces todas las mañanas

sacamos a pasear a nuestros cerebros

para que tu olor no se distribuya entre la burguesía limeña.

Pero te amaría igual

aunque sea absurdo escribir

y ahora descubra limonada goteando de tu vagina.

Parpadea
antes de que cambiemos de dimensión.

Escucha.

Tu calzón me ama.