lunes, 21 de septiembre de 2009

El baile final


Va a ser imposible

no adormecernos el último día.

Pero dormir es lamer las paredes

de los mares

y navegar

constantemente,

naufragar constantemente.

 

Los granos de arena han entrado ya a mi boca,

el viento levanta a los ignorantes

 

pues el baile final

va a ser tenebroso.


Tu ombligo

perfectamente simétrico.

Ayuda


Mis dedos se ven difusos desde arriba.

Yo escribo mientras cago

y mientras el alcohol me domina.

Yo escribo

en los terremotos,

en los toques de queda,

en las cañerías.

Y el asco de Dios

por los humanos.

El deseo

de ceder a la discordia

mi amor blando.

 

Carca en mi cerebro

para rezarle a los anos de las mujeres.


¿en qué momento dejas de ser joven

y empiezas a ser responsable?

 

El pisco

para los que aman,

los que odian.

Ay mi patria

siempre tan confusa

y esa chica tan palpable

(aparentemente palpable).

Perdón por escribir poemas largos.

 

Y su culo tan circular

como los polos del globo terráqueo,

mi tráquea hundida en el fango.

Diáfanas costumbres sobre el exorcismo.

Ayúdame Zeus

que yo penetré a tu mujer.

Ayúdame

que yo me río de tu desgracia

y me masturbo cuando hay pánico.

 

Cuidado con caer en el amor

que es engañoso.

Los agujeros negros,

mi miedo a la reencarnación.

Soy el profeta de la gente vacía,

soy la locura de los pasteleros,

el Apeiron.

 

 

Perdón por escribir tantos poemas,

juro que en mi otra vida

será distinto.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Los anzuelos

Chorrillos ciudad heroica,

fortaleza de los pescadores.

 

El viento juega con las cometas

que juegan con los niños

y con los que creen haber sido alguna vez niños.

 

Pero el malecón es para todos

y yo me transformo en suciedad.

Suciedad

para corromperme,

para escalar los árboles,

matorrales indefinidos.

 

Recoge frutas secas

que te hacen fuerte

y a la vez débil.

 

Que te hacen toser

y ahí están las cometas

a cinco soles.

Cometas en forma de pájaro.

 

Como todo lo que envejece,

en forma de pájaro.

 

Chorrillos,

templo de las gaviotas.

 

Hay hombres viejos

legañas en los ojos

 

y su vista que se apoya siempre

en los simétricos tableros de ajedrez.

Pero el malecón es para todos

y la inercia me lleva a deslizarme

hasta toparme con la Herradura.

 

Se refugia el ceviche

y el mercado que destina gargantas

a las heroicas victimas del mar.

 

Mi visión se corta con la playa sucia

y el muelle:

 

cuatro amplias dimensiones de sal

para amar a los anzuelos

y a los heroicos peces

que muerden

los anzuelos.

 

A ellos les dedico mis entrañas,

mis venas,

mi colapso.

domingo, 12 de julio de 2009

Cuando duermes

Cuando duermes, la mañana huele a goma.

Huele como a goma que se va secando en la madera

y madera que se va derritiendo sobre más madera.

 

Cuando duermes

la poesía es fácil.

Cuando duermes tu alma es dócil

y cualquier mañana sería bostezar sobre el delirio.

 

Cuando yo sueño

que tu sueñas

me da sueño

lo que sueñas

 

y pienso que es estúpido

todo,

incluso soñar que escribo

y escribir lo que sueño.

Cuando me aburro

y me entretengo con tus sueños,

 

huele a goma.

Una trenza

Yo soy él que muerde tu voz,

él que ha contemplado tu culo desde lejos.

Yo soy el que describe tu sonrisa,

el humo en tu piel.

 

Deberías empujarme y correr.

Deberías

 

aterrizar sobre los campos.

Yo te encontraría desnuda entre la hierba

y me quedaría mirándote

 

hasta que por fin rías.

 

 

Ese día

llevabas una trenza.

 

Me acuerdo perfectamente.

 

 

 

 

 

 

miércoles, 24 de junio de 2009

Pesadillas

 

Quiero tener pesadillas.

 

Frío al dormir,

hambre al cagar.

Y es tan frágil la vida.


 

Quiero soñar que me muero

para ver qué tal se siente.

martes, 2 de junio de 2009

El enfrentamiento



El enfrentamiento eterno entre el hombre y el pájaro.

Nosotros envidiamos sus alas;

es por eso que les tememos

 

 

casi tanto como ellos

nos temen a nosotros. 

domingo, 31 de mayo de 2009

El lenguaje

No estoy en condiciones,

en todo caso,

de llegar tan lejos.

Ya las nubes han descendido hacia mis ojos,

se evaporan tus pupilas


se evapora el lenguaje,
se evapora la concordancia de mis sentidos

y tantos somos los vencidos.


Y tantos somos los vencidos

escribiendo poesía sin saber por qué.


Es relativo el hecho
de que mi rima es un desecho,
llevo tu aliento en mi pecho,

tus calzones colgando de mi techo.


Para ese entonces ya ha llegado la última ola,

esa que nos moja completamente

y mete agua en todos los pulmones.

Se evapora el lenguaje
para rendirle culto


a la Poesía Absurda.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Mi cama

Sé que no te da risa

que caminemos sobre el pasto,

que le cantemos a la luna,

que nademos sobre el abono.



Te vi durmiendo en mi cama

y no me atreví a despertarte.


Estoy jugando con tus manos

y también con tu boca.


Sé que no te dan risa

los colmillos de los gatos,

los cometas intermitentes,

el miedo sutil.



Pero me preocupa que ya no despiertes.

lunes, 16 de marzo de 2009

Otro poema

Para poder escribir otro poema

contemplo tu cara.


Para poder tomar cerveza


tu voz

ya como un eco dulce

tu voz.


Para poder escribir



déjame lamer tu vagina.

lunes, 12 de enero de 2009

Calor

Me cago de calor.
Me asfixio
y trato de escapar de mi ropa.
De alguna manera lo logro
y entonces intento escapar
de mi piel.

Es imposible, lo sé,
como muchas cosas
(como tus dientes, tus manos, tus abrazos,
como hacerte el amor debajo de un tsunami).

Es imposible y entonces
empiezo a sudar.

Sudo y no puedo escapar de mi sudor.
Entonces me inundo
y solo me atrevo a tirarme al piso

vencido,
mirando al sol con un pensamiento inútil rondando mi cabeza:

¿de qué tamaño serán tus pezones?