No estoy en condiciones,
en todo caso,
de llegar tan lejos.
Ya las nubes han descendido hacia mis ojos,
se evaporan tus pupilas
se evapora el lenguaje,
se evapora la concordancia de mis sentidos
y tantos somos los vencidos.
Y tantos somos los vencidos
escribiendo poesía sin saber por qué.
Es relativo el hecho
de que mi rima es un desecho,
llevo tu aliento en mi pecho,
tus calzones colgando de mi techo.
Para ese entonces ya ha llegado la última ola,
esa que nos moja completamente
y mete agua en todos los pulmones.
Se evapora el lenguaje
para rendirle culto
a la Poesía Absurda.
domingo, 31 de mayo de 2009
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