domingo, 12 de julio de 2009

Cuando duermes

Cuando duermes, la mañana huele a goma.

Huele como a goma que se va secando en la madera

y madera que se va derritiendo sobre más madera.

 

Cuando duermes

la poesía es fácil.

Cuando duermes tu alma es dócil

y cualquier mañana sería bostezar sobre el delirio.

 

Cuando yo sueño

que tu sueñas

me da sueño

lo que sueñas

 

y pienso que es estúpido

todo,

incluso soñar que escribo

y escribir lo que sueño.

Cuando me aburro

y me entretengo con tus sueños,

 

huele a goma.

Una trenza

Yo soy él que muerde tu voz,

él que ha contemplado tu culo desde lejos.

Yo soy el que describe tu sonrisa,

el humo en tu piel.

 

Deberías empujarme y correr.

Deberías

 

aterrizar sobre los campos.

Yo te encontraría desnuda entre la hierba

y me quedaría mirándote

 

hasta que por fin rías.

 

 

Ese día

llevabas una trenza.

 

Me acuerdo perfectamente.