jueves, 29 de abril de 2010

El sparring

Escribir es más elegante,

más real, más sangriento

que todas esas mierdas.

Lanzarse a comenzar el poema

supongo que debe ser

como lanzarse a improvisar el rap,

como lanzarse a ponerse los guantes y encarar el sparring.

Tú sonabas con los sonidos de la calle,

con la anestesia de los ojos

que se inyecta con una aguja que no tiene punta

ni diámetro.

Me es difícil acordarme de tu cara

justamente porque es la que más me gusta.

Este tipo de paradojas no deja de incomodarme.

Es como cuando tienes ganas excesivas de pasar saliva

justamente porque tienes amigdalitis y no puedes.

Me es difícil acordarme de tu cara

(dadas las condiciones de mi vuelo)

justamente porque cuando la veo

me siento débil desde el estómago.

Pero como siempre lo he sabido

escribir es más elegante,

más volátil

que todas las demás mierdas.

Es como borrarte los lunares de la espalda

mientras va amaneciendo

y tú todavía no te das cuenta

de lo raros que somos los humanos.

2 comentarios:

otroél dijo...

Escribir es más elegante,
más real, más sangriento
que todas esas mierdas.

y lo sabes.
me gusto.

Anónimo dijo...

"y tú todavía no te das cuenta

de lo raros que somos los humanos."

Hipócritas nosotros, los más raros de este planeta y nos la damos de no sé qué. wevonasos.