jueves, 23 de agosto de 2012

Mi araña casera


Tú eres como una araña casera:
uno la pierde de vista un segundo
y cuando vuelve a voltear la cara
ya no está.

Entonces, cuando llega la noche,
y uno creía haberse olvidado de la araña,
llega también el miedo
de que aparezca
por debajo de las sábanas.

Condicionamiento Clásico


A los 11 años aprendemos que existen las chicas
pero no sabemos muy bien cómo son.

Aprendemos que es peligroso eso de tocar a alguien más allá de nuestra propia piel
y de sentir unas manos nuevas,
más limpias y más suaves.

A los 14 años aprendemos que Lima está llena de chicas
pero que estamos destinados a chaparnos a las más feas,
recorriendo las noches como buitres con nuestras caras de pavos,
recurriendo a las morlacas de Noctambul o del Rincón del Conde.

A los 17 años aprendemos que ya no tiene tanto sentido
eso de simplemente hacer una expedición entre el labio superior y el inferior
y que debemos intentar llevarlas a nuestra madriguera
sin realizar un previo análisis de impacto ambiental.

Porque la vida es como jugar a trepar el palo encebado
sin piernas ni brazos,
como hacer abdominales en una piscina
y recordar en cada segundo que no somos peces.

A los 20 años uno aprende que puede comerse mujeres lindas,
con cara bonita y culo formado,
con tetas rosadas y manos delicadas.

Uno aprende, a esa edad, que ellas también nos miran
y que no somos los únicos que estamos arrechos.
Uno aprende, a los 20 años, que puede comerse buenas mujeres
pero que cada una de ellas nos va carcomiendo el alma a mordiscos,
haciendo nudos en nuestros intestinos como si fueran pasadores
y escupiendo litio sobre nuestra futura tumba
bajo la ecuación imperfecta de
Y = 74 (X - 0.02)
y entonces, algunas veces,
a la hora de la hora,
se nos encojen los huevos como si sus manos fueran una sartén de teflón
y el hombre se vuelve perro sin hueso ni olfato.

Porque la vida es como jugar solitario sin uno mismo,
como bucear afuera del agua con el snorkel lleno de polvo.

Porque a veces la muerte es como pisar nuestros propios pies,
como sacarle la conchasumare a nuestra propia sombra
y apostar por el caballo más somnoliento y enfermo del hipódromo.

A los 20 años aprendemos que tenemos derecho a comernos buenas mujeres
pero que algunas de ellas son como tomar lejía,
como ir a la guerra con guantes de box
y entonces el orgullo es plastilina seca llena de grietas,
carca amarilla en las orejas que bloquea la música.

Yo no he nacido para morderme las uñas.

miércoles, 22 de agosto de 2012

En el país de los egoístas


ESTAR SOLO
CLAVE PARA LA SUPERVIVENCIA
EN ESTE
ESPEJO DE LOS HOMBRES MUERTOS.

NADIE NOS ACOMPAÑA
NINGUNA SEMANA
DIAS QUE SON MINUTOS QUE SE OLVIDAN DE PASAR.

 MI AMADA ME DIJO QUE NUNCA ME DEJARIA,
LA LUNA GORDA ES TESTIGO.

SOY EL GASFITERO DE LOS SERES HUMANOS TRISTES
LA BASURITA ENTRE LOS DIENTES DE DIOS,

RASCAME LOS OJOS NADIE ME ACOMPAÑA
EN EL PAIS DE LOS EGOISTAS

SILBANDO
       VOY
       LLEGANDO
         A
MI
           HUMILDE
 PROMISCUA
                  SOLEDAD.
¿QUÉ TAN CALATOS NACEMOS?
¿QUÉ TAN VIEJOS NOS MORIMOS?
¿QUÉ TAN ACOMPAÑADOS ESTABAMOS CUANDO NOS QUEDAMOS SOLOS?

MI AMADA ME DIJO QUE SIEMPRE IBA A ESTAR A MI LADO,
ESTOY CANSADO DE SER UN POETA
PORQUE SE NOS BASUREA
CASI INTERMITENTEMENTE.


QUIERO VOLVER A CHUPARLE LAS NALGAS A MI AMADA QUE NO ME AMA
PORQUE ASI ME VUELVO MAS FUERTE.


SOY           PIEDRA                     MUTILADA          EL                YA          EXISTE      TIEMPO.
         UNA               SOLITARIA                     POR       VIENTO,         NO                EL


CUENTAME DE QUE SE TRATA ESTA CONVIVENCIA
DE HORMIGAS QUE NO SE PRESTAN ATENCION.

ELLA ME DECIA QUE ME QUERIA
Y ALGUNAS OTRAS PALABRAS MAS

PERO NADA ES VERDAD EN LA CIUDAD,
NADIE NOS ACOMPAÑA NI SI QUIERA CUANDO DORMIMOS.
LA LUNA GORDA ES TESTIGO.