
El sonido del río afuera de la ventana
me hace creer que estás a mi lado.
El sonido de tu boca
me hace creer que el río mece tu voz
sobre la luz de las canoas.
Detrás de mi hay una pared y una mitad del mundo. Debajo de mis dedos están las teclas. Frente a mi hay una pantalla. Dentro de la pantalla se asoma un Blog o un espacio donde se puede apreciar algunas ideas o sentimientos del autor. Estas ideas son creadas esféricamente para la nada, para algo, alguien o todo. En algun lugar cercano a la pantala duerme la madera. Entre los sueños de la madera parece habitar la poesía.
El frío penetra las manos
como molinos de mermelada,
como riberas de aceite.
El frío ataca los cuerpos
de manera cruel.
(yo nunca te dejaría dormir en el frío
con una rosa entre la boca,
yo creo que nunca.)
El frío torna las cosas de un color violeta
y las hace derramar heladas lágrimas frente a la clásica brisa.
El frío se ríe de la muerte
y le da gélidos besos a la vida.
A la vida que tiembla entre las manos.
Mis partes favoritas del frío son tu nariz y la luna.
Y es el frío el que me hace amar
y creo que no podré morir todavía
pues no sé tanto de la muerte como las arañas.



